Mañana viajo. Hago el viaje más largo que haya hecho en mis 20 años de vida. Exactamente, unos 2374 kilómetros, hacia Puerto Natales, en la región de Magallanes. Y eso no es todo: estaré cerca de 32 días allá. Voy a la casa de mi polola. Y estoy nervioso.
No porque vaya a conocer a mis "suegros", sino porque es primera vez que viajo tan lejos y por tanto tiempo. Y sin mi familia.
Mi viaje más largo anterior a este fue en enero de 2009 y fue a San Carlos de Bariloche, en Argentina. Viajé, en total, 732 kilómetros. Es decir, el viaje de mañana será casi 3,3 veces más largo que ese. Viajé solo, pero sólo por 5 días.
Según mi polola, oriunda de Natales, la ciudad no es muy entretenida. Tiene partes lindas, pero es pequeña y Punta Arenas, la ciudad más cercana, está a casi 3 horas. O sea, la probabilidad de que me aburra y me quiera volver a mi casa es alta. El problema es que, obviamente, la distancia. Pero me consuela que estaré con mi polola, así que ojalá el aburrimiento no sea mucho.
Serán las vacaciones más extremas y raras de mi vida, y espero que se conviertan en las mejores vacaciones de invierno de mis 2 décadas. De por sí, mis vacaciones de invierno son aburridas en mi casa, así que aprovecharé al máximo este viaje, aunque me ponga nervioso y un poco asustado.
Así que este es mi última publicación en el blog en Talcahuano, ciudad donde nací, crecí y vivo actualmente. Por lo menos, hasta el 7 de agosto de este año.
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