Cambios. Se vienen cambios. Más de los que ya he tenido.
Terminé con mi polola, en buena. Conversamos de vez en cuando, aunque obviamente con más distancia y sin tanta confianza. Es obvio. Pero me ha hecho bien estar solo. Me he aprendido a conocer mejor a mí mismo, me he conocido como realmente soy: alguien no tan aburrido como creía, asumiendo gustos que no quería asumir y haciendo cosas que jamás pensé que haría.
Asumo que mi relación me cambió: me hizo madurar, evaluarme y criticarme. Y eso lo agradezco profundamente. Además, mi ex es una persona genial, ojalá encuentre alguien que pueda seguirle su ritmo de vida.
Espero que estos cambios que se vienen sean para mejor, estoy siendo más sincero conmigo mismo. Y no creo que la sinceridad sea algo malo.
jueves, 25 de junio de 2015
jueves, 2 de abril de 2015
Qué hacer.
Estoy en una disyuntiva de aquellas. De esas que surgen con la adultez, con nuevas etapas, con madurez mental.
Primero. No me siento cómodo en casi ningún lado. En mi casa ya no se puede estar, mis papás andan estresados, cansados y lo pasan mejor cuando no estamos con mi hermana. Yo, recién titulado (cesante) no he encontrado trabajo (ni he buscado mucho, para ser sincero) y me aburro en la casa. Ergo, no aguanto mucho estar en ella. A esto hay que sumar que mi vida "independiente" en Santiago durante 5 meses si bien no fue un Paraíso, si me hizo madurar: me compraba mis cosas, manejaba mi espacio y nadie me decía nada por nada. Es decir, disfruté de la independencia. Por decisión personal volví a Conce y bueno, ahí volví al yugo parental, con todo lo que aquello acarrea. Y si bien fue una buena decisión (en el aspecto académico), ahora que esto está resuelto extraño esa vida independiente que me daba -parcialmente- la capital.
Segundo. No tengo dinero. Si bien llevo casi una semana titulado (semana que me he dado para descansar), no estoy realmente descansando. Estoy tenso, aburrido, lateado, sin nada que hacer. Necesito buscar trabajo, pero la naturaleza de lo que estudié no me permite ir dejando CVs por Concepción. Es necesario una oportunidad que sin tener la experiencia necesaria no me darán fácilmente. La cosa es que me deben dinero, mucho para un ex estudiante. Y por temas administrativos no me la han pagado. Si tuviese ese dinero podría, no sé, inscribirme a un gimnasio y pasar menos tiempo en mi casa.
Tercero. Relaciones. Con mi polola estoy bien, pero no perfecto. Últimamente no me he sentido muy cómodo con ella. Debido a los estudios tiene poco tiempo y, por lo mismo, anda con mal genio. No nos vemos casi nunca y cuando nos vemos o es una cita de regaños o es de aburrimiento, porque lo único que ella quiere hacer es descansar. Y yo, que estoy de ocioso, no lo disfruto. He tratado de conversar con ella del tema, pero parece no entender bien mi punto. Yo entiendo que pueda estar cansada por sus días maratónicos en la U, pero yo igual espero comprensión de su parte. Me aburro como ostra en mi casa, con pocos momentos de distracción real y sin dinero para salir a malgastar, pero ella insiste -quizás inconscientemente- en hacerme todo más difícil. Tampoco he insistido mucho en vernos seguido, porque ni ella tiene tiempo ni yo tengo ganas de aburrirme más, pero sin duda todo ha cambiado, por lo menos de mi parte.
En resumen, para que mi vida tenga vitalidad necesito 3 cosas. Con sólo 1 me basta, con 2 estoy mejor y con 3, genial: encontrar trabajo, que me paguen lo que me deben y/o que mi polola ande más relajada y contenta. Ahora estoy como en un hoyo gris (no digo "negro" porque podría estar peor) en el que sólo me queda esperar y esforzarme por superar. Pero me aburro, y mucho. Me dan ganas de tirar todo por la borda, insistir a la mala a que me paguen lo que me deben hace mucho tiempo, conversar en serio con mi polola (de forma egoísta) pidiéndole más entendimiento o simplemente humillarme para encontrar algo que me haga pasar el tiempo más rápido. Pero de verdad estoy lateado. Lateadísimo y cansado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)