viernes, 9 de marzo de 2012

Universo.

  Hoy leí una teoría bastante loca, pero muy interesante: decía que el Universo, como lo conocemos, puede ser en realidad el cerebro de otro ser viviente, megagigante. De hecho, donde lo leí (un post de Tumblr) también aparecía la comparación entre una célula cerebral y una galaxia, con forma muy parecidas, lo mismo que la muerte de una estrella con el nacimiento de una célula por mitosis. 
  A raíz de esto, con mi hermana empezamos a conversa acerca de esta posibilidad. Si es que eso fuese así, cabría la posibilidad de que cada uno de nosotros tenga un Universo dentro de nuestros cerebros, con galaxias y seres vivientes en él, y cada uno de ellos con su propio Universo. Ahora que lo pienso, medir el tamaño del Universo sería imposible, porque cada ser viviente sentiría su Universo como algo interminable, aunque este Universo sea del tamaño de nuestro cerebro. 
  Es raro pensarlo, pero es interesantísimo. ¿Quién sería el ser primo, el que contenga a todos los demás Universos y, por ende, a todos los seres vivientes en su cabeza? ¿Sería ese ser el mismísimo Dios? ¿O bien no existiría un sólo ser que albergue a todos los Universos en sólo un cerebro, sino una raza de gigantes que sin querer contiene la Vida entera en su masa encefálica? ¿Sabrán él o ellos que poseen el Universo universal en su cerebro? ¿Sabrán controlarlo, o bien, podrán controlarlo? ¿Serán ellos los verdaderos escritores de los destinos de ese Universo? ¿Serán capaces de controlar los destinos de todos los Universos continentes en ese Gran Universo? ¿Quiénes serían los habitantes de nuestro Universo personal? 

  Como digo, es un tema interesantísimo. Y perturbador.

jueves, 8 de marzo de 2012

Estos días han sido bacanes. Mi polola volvió de su hogar, a miles de kilómetros de Conce, y creo que la extrañaba mucho. Estar lejos me hizo dar cuenta que la amo, demasiado, y que quiero estar con ella. Ya lo sabía antes de que se fuera, peor con la lejanía lo confirmé y asumí. Estar lejos de ella fue complicado, sobre todo en enero, cuando cursaba un segundo semestre 2011 express, con pruebas y tests por todos lados y sin apoyo de alguien. En febrero fue algo más fácil, porque aparte de estar relajado en vacaciones, sabía que quedaba menos para verla. Y ahora que la tengo a 20 minutos y no a 20 horas, creo que puedo decir que soy uno de los seres humanos más felices del planeta.

:)