jueves, 8 de marzo de 2012

Estos días han sido bacanes. Mi polola volvió de su hogar, a miles de kilómetros de Conce, y creo que la extrañaba mucho. Estar lejos me hizo dar cuenta que la amo, demasiado, y que quiero estar con ella. Ya lo sabía antes de que se fuera, peor con la lejanía lo confirmé y asumí. Estar lejos de ella fue complicado, sobre todo en enero, cuando cursaba un segundo semestre 2011 express, con pruebas y tests por todos lados y sin apoyo de alguien. En febrero fue algo más fácil, porque aparte de estar relajado en vacaciones, sabía que quedaba menos para verla. Y ahora que la tengo a 20 minutos y no a 20 horas, creo que puedo decir que soy uno de los seres humanos más felices del planeta.

:)

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